| La ONU, los Transgénicos y el Perú |
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En el mes de mayo del año 2008, se llevó a cabo una conferencia internacional, auspiciada por la Organización de las Naciones Unidas, acerca del uso de los transgénicos en el mundo. En esta importante reunión, se buscó llegar a un acuerdo para que las empresas que producen transgénicos, asuman los efectos negativos que se pudieran presentar a posteriori. Pero dicho acuerdo, importante para la humanidad en su conjunto, se vio frustrado por la oposición de países entre los que destacó el Perú, por su negativa de aceptarlo, ya que al ser vinculante, se tornaría de carácter obligatorio. Cabe señalar que los transgénicos, son organismos vivos (desde bacterias, hasta animales, vegetales, incluso humanos), que han recibido manipulación genética artificial, para incluirla en otro ser vivo. Aunque sus detractores vean en esta manipulación una simple actividad con más beneficios comerciales y económicos, que sociales o de salud.
Al asumir responsabilidades, por parte de los comercializadores, frente a la producción de aquellos organismos genéticamente manipulados, se salvaguardaba la salud de todos aquellos que se vieran afectados, además del entorno natural y social de la humanidad. Pues mediante la polinización, se pueden ver afectados incluso aquellos cultivos que no han sido manipulados desde su siembra. ¿Quién representó al Perú? Nada menos, que un científico y empresario dedicado a esta labor, clara señal de que primaron los intereses particulares a la posición que siempre asumió el estado peruano, con normas vinculantes que regulen esta actividad. El científico y empresario en cuestión es Alexander Grobman, quien manifestó en su defensa, que esa postura fue acordada con el gobierno con anterioridad a la conferencia.
Otros analistas sin embargo, rechazan esta situación, no solo por el conflicto de intereses evidenciado, sino también, por el giro inesperado que tuvo el gobierno, con respecto a su política de protección y regulación.
Cabe señalar, que el Perú, no necesita en realidad realizar ninguna de estas prácticas, pues es muy rico en Biodiversidad y productos alimenticios, lo que se necesita es más bien, un apoyo más determinante de parte del estado, en todo el sector agrario, para dotar de implementos tecnológicos que ayuden a mejorar y aumentar la producción ya existente por la vía natural para preservar nuestras riquezas.
Los ciudadanos comunes, esperamos que este gobierno, rectifique cuanto antes su postura, ya que deben primar los derechos del pueblo, antes que los de un grupo de empresas, que aún si tuvieren buenas intenciones, no nos pueden dar garantía de protección y atención, en caso de presentarse efectos negativos, producto de estas nuevos usos. Por: Cecilia de Aranibar |
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