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Origen de la Inquisición en el Perú
         

La Inquisición surgió lentamente como un instrumento destinado a la defensa de la Fe Católica, amenazada por la acción de los llamados herejes. La herejía es, por definición, toda aquella acción o idea contraria a los dogmas, tradiciones, enseñanzas, sacramentos, ritos y creencias de la iglesia tradicional. Se vio por tanto en los herejes, un peligro para la continuidad del poder eclesial, que en ese entonces, ostentaba sobre el Estado y las autoridades constituidas.

                 

A fines del siglo XII, surgieron en Europa dos grupos llamados herejes, particularmente violentos: los cátaros y los valdenses. Estos grupos, a pesar de protagonizar enfrentamientos sangrientos, atrajeron la opinión favorable de mucha gente, llegando a expandirse por toda Europa.

                    

En un inicio, la represión de estos grupos, estuvo a cargo del poder civil, por las revueltas que causaban, llevando a los revoltosos a penas severas como la muerte en la hoguera, ya que según el Derecho Romano, la herejía era un delito grave contra Dios, el Estado y el orden establecido.

              

Como estos grupos se expandían rápidamente, se precisó de uniformizar la legislación, por el cual las autoridades, solicitaron el apoyo de los pontífices Lucio III, quien en el Concilio de Verona (1184), dispuso que los obispos realizasen inquisición (investigación), ante las sospechas de herejía en sus jurisdicciones.

                     

Inocencio III, hizo también grandes esfuerzos, al llamar al arrepentimiento a los herejes, tras lo cual, ante sus intentos fallidos, convocó a una cruzada contra ellos (1209-1229). A pesar del baño de sangre que estas cruzadas causaron por toda Europa, no se logró controlar las ideas reformistas.

                

Debido a la incansable labor que contra los herejes se había iniciado, y por el tiempo que demandaba esta dedicación exclusiva, se constituyó un Tribunal de Inquisidores Pontificios, quienes expedían un Edicto de Gracia, especie de indulto a quienes se presentasen voluntariamente a confesar sus culpas. Vencido el plazo, se iniciaba el proceso, que incluía la práctica de torturas y por último la hoguera, en la que murieron miles de personas inocentes. Tales encargos se multiplicaron a lo largo del siglo XIII, en el que alcanzaron su mayor auge.

                     

La Inquisición Española fue creada por los Reyes Católicos en 1478, previa autorización del Papa Sixto IV, iniciando sus acciones en la ciudad de Sevilla, luego se constituyeron cinco Consejos Reales: Castilla, Aragón, Hacienda, Estado y el de la Suprema y General Inquisición.

                   

La España a inicios del siglo VIII, estaba constituida por los pueblos visigodos, mayoritariamente católicos, y por diversos grupos religiosos, entre los cuales se encontraba la mayor comunidad judía del mundo. Dichos grupos coexistían en una implícita libertad religiosa. En el año 711 d.C., se produjo la invasión musulmana, quienes con su accionar conquistador y dogmatismo en muchos casos violento, hicieron surgir los odios y la intolerancia religiosa entre los pueblos, situación que perduró hasta 1492, con la toma de la ciudad de Granada, último baluarte moro en España.

               

Las causas principales, por las que se establece entonces la Inquisición en España, son dos: El peligro de lo “Judío” y la consolidación política del poder Real en el resurgimiento de España como potencia mundial.

                 

En cuanto al peligro o amenaza judía, se inicia por el poder económico que ostentaban, debido a que en esos tiempos, la península ibérica era azotada por pestes y epidemias que originaron una caída demográfica impresionante y que condujo al empobrecimiento de los pueblos. En medio de la crisis, los prestamistas y arrendatarios de los tributos reales, eran oficios monopolizados por los judíos, y al ser vistos como un Estado económicamente estable pero sin territorio, dentro de un Estado pobre y con restricciones, se alimentó la idea del antisemitismo, como consecuencia de ver a los judíos enriquecerse, en medio de la pobreza y la endemia generalizada.

                        Así mismo, con la unión matrimonial de los monarcas de dos grandes reinos católicos, el de Castilla y el de Aragón; España, fue consolidando la unificación de su régimen político, iniciando con la represión política y religiosa de todo potencial conspirador de su poderío y de su tranquilidad social. Así se nombró un jefe común para ambos reinos, el Inquisidor General, quien ejerció su poder en toda España y también en las colonias.                   

Estas acciones, ayudaron a levantar la imagen de España como una nación unida política y religiosamente, que se enfrenta a sus enemigos con decisión y firmeza, estrategia que se generalizó a otras naciones, y que aún quedan rezagos solapados en diversas partes del mundo, pero que son rechazadas por la comunidad internacional en pleno.

 

 

Por: Cecilia de Aranibar
 

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